EL EJEMPLO DE RAFA NADAL

EL EJEMPLO DE RAFA NADAL

EL EJEMPLO DE RAFA NADAL

En estos tiempos convulsos de gran inestabilidad mental, no debemos olvidarnos de cultivar el cuerpo, el repetido mens sana in corpore sano, de los antiguos
Muchos autores han descrito esta gran verdad, pero me acabo de cruzar, leyendo un libro del filósofo Francesc Torralba, con una de las mas bellas:
El ejercicio físico, moderado y cuidadosamente ejercitado, fortifica el cuerpo, lo hace sano, presto, válido; pero para realizarlo se requiere de una disciplina y autocontrol. Faculta para una resistencia en el dolor, desarrolla el hábito de continencia y la virtud de la templanza, condiciones indispensables para el que quiere alcanzar la victoria. En este sentido, es una fuente de experiencia ética y activa valores nobles.
Es un antídoto eficaz contra la molicie y la vida cómoda, despierta el sentido del orden y educa en el examen y en el dominio de si mismo, sin jactancia ni pusilanimidad. Es una ocasión privilegiada, para el cultivo de los valores éticos, una escuela de lealtad, de valor, de sufrimiento, de resolución y de fraternidad universal.
Las virtudes propias del deportista son, entre otras, la lealtad, que prohíbe recurrir a subterfugios; la docilidad y la obediencia a las órdenes sabias de quien dirige un ejercicio de equipo, el espíritu de renuncia cuando es necesario quedar en la penumbra para el bien del colectivo, la fidelidad a los compromisos, la modestia en los triunfos, la generosidad con los vencidos, la serenidad en la fortuna adversa, la paciencia con el público, la justicia, la templanza.
El deporte, bien dirigido, desarrolla el carácter, hace valiente a la persona, generosa en la victoria y condescendiente en la derrota, afina los sentidos, da penetración espiritual y fortalece la resistencia de la voluntad.
Tanto en el plano amateur como en el profesional, el ejercicio físico es siempre una práctica de superación.
Dice Viktor Frankl: “El escalador extremo no intenta crear necesidades, sino descubrir posibilidades. Quiere averiguar dónde está la “frontera” de lo humanamente posible. Pero el hombre desplaza esta frontera, como desplaza el horizonte a cada paso que da; el hombre va ampliando sus posibilidades sin cesar. Y al trascenderlas, se trasciende a si mismo”.
Es difícil pensar, en este tiempo, en alguien capaz de aunar todas estas virtudes en un único deportista.
Enhorabuena Rafa, VAMOS!!

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