¿ PUEDE LA MENTE ORIGINAR ARTROSIS EN LA CADERA?

¿ PUEDE LA MENTE ORIGINAR ARTROSIS EN LA CADERA?
X-ray scan image of hip joints with orthopedic hip joint replacement implant head and screws in human skeleton in blue gray tones. Scanned in orthopedics traumatology surgery hospital clinic.

¿PUEDE LA MENTE ORIGINAR ARTROSIS EN LA CADERA?

Para el especialista en medicina psicosomática, Salomon Sellam, detrás de algunos casos de artrosis, especialmente en gente joven, puede existir una preocupación constante, silenciosa, que se remonta a muchos años antes y que sigue activa hoy. Esta es capaz de ir generando pequeñas inflamaciones de forma crónica que, mantenidas en el tiempo son capaces de acabar generando desgaste articular.
Hay que destacar que se trata de procesos, la mayoría de veces inconscientes, es decir: el paciente no es consciente de ellos, o no los reconoce como causa de su padecimiento.
Hay un periodo especialmente importante, el paso de la adolescencia a la vida adulta. Podemos encontrarnos con episodios impactantes relacionados con las elecciones de vida, deseos amorosos o profesionales, dificultades o dramas vividos etc.
Otra temática importante son las actividades conflictivas relacionadas con preocupaciones de oposición. Este tema suele estar presente a nivel profesional y en el entorno mas cercano, familiar y afectivo, su presencia puede ser evidente o más soterrada, y puede mantenerse durante meses o años dando lugar a una patología silenciosa. La persona siente que ya no está al mando de sus decisiones, está como desposeída y, como no le gusta que le manden, lucha y se opone en su entorno. Suele aparecer una relación dominante/dominado en distintos ámbitos, tanto profesionales como en la pareja.
En alemán antiguo la cadera está relacionada con la palabra secreto. Se trata de un episodio considerado vergonzoso e indecible por la persona. Ejemplos clásicos serían: incesto, violación, adulterio, aborto, locura, cárcel, enfermedades vergonzosas, prostitución, malformaciones, taras, alcoholismo, drogas, homicidios, robo, dinero sucio, herencias problemáticas etc. En otros casos puede tratarse de una memoria de secreto que el paciente ha heredado de otra generación a través de sus genes. El secreto suele hacer referencia a algo que uno no puede revelar pero le gustaría hacerlo, por diferentes motivos lo guardamos en nuestro interior, pero sigue inconscientemente activo en silencio.
Los sentimientos de rencor, ira contenida, injusticia y vergüenza, clásicamente asociados a la vesícula biliar, suelen estar presentes muchas veces en la cabeza y mantenerse silenciosamente durante años.
En otras ocasiones pueden estar presentes conflictos sexuales como el incesto simbólico. Este se da cuando nos hemos emparejado, inconscientemente, con una persona que representa a nuestro padre, madre, hermano/a etc. Este conflicto puede estar inactivo desde el punto de vista psicológico y no ocurrir nada en la pareja, otras veces está activo y dar origen a consecuencias comportamentales como una disminución de los contactos afectivos o el deseo de rechazar a la pareja, pudiendo llegar al cese completo de las relaciones sexuales.
Otras veces afloran otro tipo de desacuerdos conyugales cuya parte visible corresponde a una sexualidad difícil o dificultosa; Ya no quiero hacer tanto el amor, me cuesta cada vez más aguantar la vida que llevo con mi pareja, y también me gustaría hacer el amor con más frecuencia, tener mas encuentros, etc.
Al leer estas líneas, algunas personas se verán reflejadas en un único tema y otras en una mezcla de varios de ellos. No es frecuente encontrar todos los temas en un mismo individuo.
Veamos ahora un ejemplo demostrativo sacado de uno de los libros del Dr. Salomon Sellam:
Se trata de una mujer de edad avanzada que ha sido operada sin éxito de una artrosis severa de su cadera derecha, tras la cirugía volvieron los dolores y su cirujano la ha ofrecido volver a operarla gratis, porque no entiende lo que ha pasado. Veamos su historia:
Me duele la cadera derecha desde hace varios años, desde que tengo 60. Me caí esquiando sobre el lado derecho el día del cumpleaños de mi madre y desde entonces me duele. El dolor ha ido aumentando progresivamente hasta que me ha llevado al quirófano, pero tras la operación los dolores volvieron y ya no sé que ocurre.
Las palabras injusticia, rencor e ira contenida me recuerdan a mi madre, estoy muy resentida con ella. Desde los 16 años quería seguir estudiando e ir a la universidad para ser médico. Cuando lo hablamos me contestó: en esta casa, las chicas sirven para tres cosas: parir, cocinar y coser, tu padre y yo hemos decidido matricularte en una institución donde te enseñaran los buenos modales y a prepárate para ser una mujer digna de nuestro linaje!!.
Ese día se acabó mi vida, me sentía con una impotencia tremenda y sin poder rebelarme. Mas tarde también arreglaron mi matrimonio con el hijo de un rico comerciante de la ciudad. Tres años de matrimonio, tres veces en la cama, tres niños y tres años de depresión.
Posteriormente me divorcié, me enamoré de otro hombre y nos fuimos a vivir fuera, me echaron de la familia y pasaron muchos años para que me dejaran entrar por la puerta de casa acompañada de mi nuevo marido y de mis tres hijos. A día de hoy mi madre sigue comportándose igual conmigo.¿ que puedo hacer?
-Cada vez que tiene una mala sensación ligada a la vesícula biliar, sin que usted se dé cuenta, está manteniendo activo el conflicto y por lo tanto alimentando inconscientemente las alteraciones óseas, le dejo que vaya dialogando con su inconsciente para llegar a un acuerdo.
Unos días después de la consulta todo me pareció evidente y encontré la paz interior en relación con mi madre. De todas formas, ella no cambiará. El dolor remitió este verano y decidí operarme a principios de septiembre, fue un éxito total, hasta el cirujano se quedó sorprendido al ver que caminaba perfectamente después de la operación.
Este ejemplo clínico ilustra perfectamente los límites de la psicosomática ante algunos casos y como la cooperación con la medicina convencional es indispensable teniendo como finalidad el bien del paciente.

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